miércoles, 27 de enero de 2010

Nubes...


La cabeza de Mínima está últimamente tan llena de nubes que tiene que tener mucho cuidado para no elevarse por la calle. Máximo lo sabe bien. Por eso le aprieta la mano tan fuerte cuando salen a pasear...

Mínima no sabe cómo han llegado las nubes hasta allí. Pero intuye que suben de su corazón. Porque siempre ha sido muy blandito...