domingo, 30 de diciembre de 2007

Posos de café...


Tal como auguran los posos de mi cafe,

os deseo lo mejor para el 2008...

¡Feliz Año Nuevo!

sábado, 29 de diciembre de 2007

¿Capaz o no capaz?

Seguramente ya la conozcan, pero si no es así... ¡¡Atrévanse!!


miércoles, 26 de diciembre de 2007

Sensaciones...

En un bostezo despistado se le coló dentro.
Y desde entonces se pasea caprichoso por todo su cuerpo....
Hay días que no sale de su cabeza...
Otros, lo nota en sus ojos y le hace llorar...
Cuando cruza su garganta, siente que le falta la respiración...
Si baja hasta el pecho, su corazón se acelera...
En su estómago, se vuelve mariposa...
Y los días que recorre sus piernas y llega hasta sus pies, no puede dejar de reír por las cosquillas…

viernes, 21 de diciembre de 2007

Aihoo! Aihoo!

Para evitar algunos tropiezos...
lo mejor es caminar a nuestro propio ritmo…

miércoles, 19 de diciembre de 2007

lunes, 17 de diciembre de 2007

Redescubriendo Momo...


Lo que la pequeña Momo sabía hacer como nadie era escuchar. Eso no es nada especial, dirá, quizás algún lector; cualquiera sabe escuchar. Pues eso es un error. Muy pocas personas saben escuchar de verdad. Y la manera en que sabía escuchar Momo era única. Momo sabía escuchar de tal manera que a la gente tonta se le ocurrían, de repente, ideas muy inteligentes. No porque dijera o preguntara algo que llevara a los demás a pensar esas ideas, no; simplemente estaba allí y escuchaba con toda su atención y toda su simpatía. Mientras tanto miraba al otro con sus grandes ojos negros y el otro en cuestión notaba de inmediato cómo se le ocurrían pensamientos que nunca hubiera creído que estaban en él. sabía escuchar de tal manera que la gente perpleja o indecisa sabía muy bien, de repente, qué era lo que quería. O los tímidos se sentían de súbito muy libres y valerosos. O los desgraciados y agobiados se volvían confiados y alegres. Y si alguien creía que su vida estaba totalmente perdida y que era insignificante y que él mismo no era más que uno entre millones, y que no importaba nada y que se podía sustituir con la misma facilidad que una maceta rota, iba y le contaba todo eso a la pequeña Momo, y le resultaba claro, de modo misterioso mientras hablaba, que tal como era sólo había uno entre los hombres y que, por eso, era importante a su manera, para el mundo. ¡Así sabía escuchar Momo!"


Momo, Michael Ende


Para los despistados:
Momo es una niña huérfana. Vive en un anfiteatro y tiene un don muy especial: sabe escuchar. Muchas personas desgraciadas van a visitarla y le cuentan sus problemas, sintiéndose después mejor. También van niños a jugar con ella y tiene muchos amigos, siendo sus favoritos: el viejo Beppo Barrendero (que barre a su ritmo) y el joven Girolamo, que todos llaman Gigi Cicerone y que inventa historias con las que se gana la vida. Pero no todo es alegría y entusiasmo ya que algo empieza a cambiar. La gente ya no tiene tiempo para nada ni nadie por culpa de los "hombres grises". Estos son seres que se alimentan del tiempo de los demás, haciendo que las personas utilicen todo su tiempo en algún oficio y no tengan ningún tiempo libre para disfrutarlo ellos mismos, o convivir con las demás personas. El "don de escuchar" de Momo, impide que los hombres grises le roben su tiempo, que es todo lo que posee, y la convierten en la única persona capaz de devolverle su tiempo a todas las otras personas. Con la ayuda de la tortuga Casiopea que se comunica a través de mensajes en su caparazón y del Maestro Hora llevará a cabo su tarea.

sábado, 15 de diciembre de 2007

¿Quieres casarte conmigo?

Con la mano amarrando su corazón, que lucha a golpes por salir huyendo, e intentando esconder las flores que asoman tras su espalda, Víctor cuenta diez del revés...10…Está nervioso...9… Su barba se ha rizado de la emoción...8… Siente que el miedo le ha robado algunos centímetros...7… Sus pies han encogido y las botas le bailan ...6...Hasta la punta de su gorro ha perdido altura...5…Su barniz de piedra es pura contención…

Mientras, Tecla, su amada, lejana a todo aquello, sonríe mientras se arregla las trenzas en el reflejo de la puerta del porche, al final de la escalera…

jueves, 13 de diciembre de 2007

ÁRBOL DE NAVIDAD

A estas alturas de diciembre...
y en Peumayen sin árbol!!

Esto se arregla ahora mismo...


miércoles, 12 de diciembre de 2007

EL VIAJE DE LA MUÑECA

Un día que comenzó como otro cualquiera ...

Hace algo más de un año ...

Fue una GRAN SORPRESA...

Una de las más bonitas de mi vida...

De alguien muy especial...

Hoy quiero compartirla...

Y volver a dar las GRACIAS por ella...

video

domingo, 9 de diciembre de 2007

Escuhar al corazón...




"¿Para qué debo escuchar a mi corazón?

Porque no conseguirás jamás mantenerlo callado.Y aunque finjas no escuchar lo que te dice, estará siempre dentro de tu pecho repitiendo siempre lo que piensa sobre la vida y el mundo"
El alquimista, Paulo Coelho

martes, 4 de diciembre de 2007

¡TODO ERA AMOR!

¡TODO ERA AMOR!
¡Todo era amor... amor!
No había nada más que amor.
En todas partes se encontraba amor.
No se podía hablar más que de amor.
Amor pasado por agua, a la vainilla,
amor al portador, amor a plazos.
Amor analizable, analizado.
Amor ultramarino.
Amor ecuestre.
Amor de cartón piedra, amor con leche...
lleno de prevenciones, de preventivos;
lleno de cortocircuitos, de cortapisas.
Amor con una gran M,
con una M mayúscula,
chorreado de merengue,
cubierto de flores blancas...
Amor espermatozoico, esperantista.
Amor desinfectado, amor untuoso...
Amor con sus accesorios, con sus repuestos;
con sus faltas de puntualidad, de ortografía;
con sus interrupciones cardíacas y telefónicas.
Amor que incendia el corazón de los orangutanes,
de los bomberos.
Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas,
que arranca los botones de los botines,
que se alimenta de encelo y de ensalada.
Amor impostergable y amor impuesto.
Amor incandescente y amor incauto.
Amor indeformable. Amor desnudo.
Amor-amor que es, simplemente, amor.
Amor y amor... ¡y nada más que amor!
Oliverio Girondo

domingo, 2 de diciembre de 2007

¿mujer de arena?

Su cuerpo era un mar de dunas. Suaves, uniformes, delicadas. Dibujadas por el viento. Las miradas se curvaban al recorrerla... ¿Qué arena era esa de tacto tan fino, tan contrario a la aridez? Aquellas ondas estaban hechas de algo bien distinto al desierto... Sin embargo, su cálida temperatura era sahariana. Y a su lado, en silencio, podías escuchar ese canto, ese susurro apenas perceptible, que sólo las dunas silban

sábado, 1 de diciembre de 2007

R.I.P.

Ese amor murió
sucumbió
está muerto
aniquilado
fenecido
finiquitado

occiso
perecido
obliterado

muerto
sepultado
entonces,


¿porqué late todavía?

Peri Rossi