domingo 18 de mayo de 2008

Aromas de domingo…

Y aquí sigo esperándote para recorrer Venecia. Mientras, la gente pasea alegre por el puerto y los barcos descansan acunados por las olas. Huele a gofre con chocolate. A Barcelona. A tarde de domingo. A descanso. A risas despreocupadas. A gaviotas. A palmeras. A tráfico. A música de calle. A viento. A nubes de lluvia. Pero sobre todo huele a sueños rotos. A ti.

sábado 17 de mayo de 2008

Un libro y un deseo...

Aunque todavía luzca el sol, quiero colgar este cielo estrellado en Peumayen... Podéis moveros por él con las flechitas... En algún momento cruzará la estrella fugaz que viaja con vuestro deseo...

"Los sueños existen para intentar realizarlos. Y cada día nos decimos: Sí, lo haré mañana. ¿Y ahora? ¿De qué vivimos ahora?" (Perdona si te llamo amor, Federicco Moccia)











...Un libro maravilloso...

miércoles 14 de mayo de 2008

Reencuentro...

Habitación naranja. Ella. Cierra los ojos y el libro que lleva días saboreando. Una extraña mezcla de miel y alquitrán. Una historia hermosa. Tanto que el alma le escuece al leerla. Limón sobre una vieja herida todavía abierta. Ráfagas de pensamientos. Y de todos ellos atrapa uno. Que le dice que el amor la está esperando fuera. Que tenga paciencia. Que también ella merece una historia de amor digna de ser escrita. Que quizás sin saberlo la esté viviendo ahora. Que quizás la suya sea la historia de un reencuentro.

Apartamento clandestino. Él. Oscuridad en sus notas de piano. Oscuridad en su alma. Y otra noche que se niega el por qué. Que no quiere saberse viviendo un amor insípido pero sensato. Hace ya un año de su decisión. Esto es madurez. Son casi cuarenta. Y de pronto, una imagen. Una sonrisa de verano. Unos ojos enamorados. Y unos besos dulces, tiernos, sensuales, infinitos. Y él sonríe. Y de repente suena el móvil. Te quiero. Y sus recuerdos se desvanecen. Y la sonrisa, los ojos, los besos, desaparecen.



sábado 10 de mayo de 2008

Besos III

Termina la búsqueda. Sus ojos aprueban desde el silencio. El deseo no resiste más espera. Aire compartido. Trémula distancia. Segundos infinitos. Un leve y definitivo pestañeo.
Y por fin…




Besos II

Dos palabras viajan

de mi corazón a mi boca

enamorada de la tuya,


y desde allí


se lanzan valientes,


saltan al vacío,


disfrazadas de beso...


Besos I




- ¡Cuántas gotas!


- ¡Trillones!


- ¿Las escuchas?


- Son como besos...

miércoles 7 de mayo de 2008

Nostalgia de un día...




Tranvía azul rumbo "Montmartre"...





...para sentir Barcelona a nuestros pies...





Almas bohemias...



...generando arcoiris...




...hasta el triste adiós...

lunes 5 de mayo de 2008

Cierro los ojos...

"Cierro los ojos

y vuelo...

Aparezco donde tú estás.

Te veo.

Me acerco.

Te recorro con mi mirada.

Más cerca.

Te acaricio.

Siento tu piel.

Tus manos frías (hoy están frías).

Te huelo.

Mis labios rozan tu frente.

Y tú ni te das cuenta.

O tal vez sí.

Quizás en este momento

estás pensando en mí

sin saber por qué."


Cartas para Claudia, J. Bucay


viernes 2 de mayo de 2008

Ternura...



Hace apenas unos días, a la caza de papel para envolver, encontré en una revista antigua un bonito artículo sobre la ternura. Entre otras ideas, su autor, José Antonio Marina, sugería que para completar la justicia, el mundo necesitaría instaurar una cultura del cuidado, dirigida por una ternura inteligente. Necesitaría, en cierto sentido, una maternalización de la sociedad, algo que nos recordara nuestra pequeñez e indefensión… Y, ¿saben?, me gustó la idea. Porque cada día encuentro más gente que vive encerrada en una armadura psicológica impenetrable. Personas que, tristemente, viven orgullosas de su insensibilidad, de su dureza, de su corazón de piedra… También yo creo que necesitamos más ternura, más calor que derrita tantas barreras defensivas, tantas veces innecesarias…

Como curiosidad extraída del texto: hay lenguas que han desarrollado mucho el léxico de la ternura. Por ejemplo, los esquimales. Nivikuk significa tener ganas de besar a alguien y se aplica a los niños y también a muchas cosas pequeñas, animadas o inanimadas; iva es el deseo de estar al lado de alguien en la cama, acurrucados, sin connotaciones sexuales; aqaq es una palabra dirigida a niños y significa comunicar ternura a otra persona mediante la palabra o gesto.


Ilustración en revista: Mariona Cabassa

lunes 28 de abril de 2008

Reflexiones de un violín...

Aquí y ahora que nadie me oye voy a confesarme convencido de portar el don de reconocer a los virtuosos de la música. Incluso antes de que hayan aprendido la técnica necesaria para tocar un instrumento, yo sé intuitivamente quien llegará a serlo.

Así fue como entendí pronto que ella sería una violinista virtuosa.
Llegué a sus manos tras pasar por muchas otras: manos firmes, delicadas, serias, tiernas, enfadadas, dulces, enérgicas, alegres, melancólicas... Pero ningunas transmitían nada
parecido a las suyas. De todas formas no lo supe sólo por su tacto. Fue por una sensación más global. Y en parte por ese encanto suyo que entonces, como ahora, se dibujaba en su sonrisa y brillaba en sus ojos.

También quiero revelar algo más: desde que ella me pone voz, no he vuelto nunca a desear ser piano para sentir las caricias transformarse en notas, ni saxofón para trocar besos por melodías.
Y es que con sus cosquillas vibro hasta llegar a lo más alto. Hoy afirmo que soy feliz siendo violín y viviendo entre sus manos…


Pintura: Arman Pierre